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En esta ocasión, esto es lo que me sucedió con un disco de 500Gb.

Primeros síntomas de avería

El ordenador comenzó a demorarse bastante durante el arranque, aunque no mostraba ningún mensaje de error alarmante. Como no suelo apagar este ordenador, no se cuantos días estuvo progresando la avería del disco.

El disco era nuevo (menos de 2.000 horas de funcionamiento), así que al principio no se me ocurrió pensar que estuviese estropeado. Sin embargo, un día eché un vistazo a los logs de Windows, y observé una larga serie de entradas que se referían a un error de disco; esto sucedía durante el arranque.

El disco tenía 3 particiones:

  1. La primera partición contenía sowftare de diagnóstico de la marca que fabrica la máquina.

  2. La segunda partición contenía Windows XP Professional, y todas mis aplicaciones y datos de interés.

  3. La tercera partición estaba formateada, pero (afortunadamente) no contenía datos.

Recursos disponibles

Mi ordenador tiene un formato ultra pequeño, y sólo admite una unidad de disco. Es un inconveniente, porque no se puede conectar otro disco y volcar la información en él. Mis otros ordenadores son bastante antiguos, y no admiten discos SATA.

Casualmente, tenía por allí unas máquinas con Linux instalado.

El disco que falló reemplazaba a otro disco más pequeño, de 250Gb, que conservé sin modificar en un cajón del escritorio, por si acaso. En el disco de 250Gb se encontraba instalado Windows XP y todas mis aplicaciones de usuario y datos de utilidad, aunque algo atrasados.

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